¿Cuál es la relación entre la independencia económica y la capacidad de incidencia en políticas públicas de las organizaciones sociales? Entre los modos de financiamiento y los objetivos de las organizaciones sociales, se advierte un desconcierto de los nuevos dirigentes acerca de para qué se creó la organización y cómo conseguir los recursos económicos para sustentar la misma.

El término ONG surgió en los años ´90 para definir a las organizaciones sociales desde un punto de vista opuesto al gobierno, no gubernamentales. Es un término muy utilizado también en Naciones Unidas para referirse a las instituciones que presentan informes sombra, aquellos que contrastan lo que el Estado Nacional afirma haber realizado en referencia a distintos tratados internacionales con datos que aporta la misma organización. 

Pero estamos en otra década. En los 90, pocas organizaciones sociales de Argentina tenían acceso a fondos del gobierno; básicamente, no había fondos. O las pocas organizaciones que accedían a estos eran con un destino específico, el de  implementar programas que el Estado decidía no poner en marcha por su cuenta, sino tercerizar en organizaciones no gubernamentales. Esta decisión, ¿cómo afecta al sector?

En términos de incidencia en políticas públicas, las organizaciones sociales pueden incidir en cuatro momentos clave: 1) la gestación de la política pública, 2) el diseño o formulación, 3) la implementación o 4) en su monitoreo y evaluación. Las organizaciones de lucha y reconocimiento o ampliación de derechos se identifican más con los procesos de gestación, diseño y monitoreo de las políticas públicas. En general, piensan estratégicamente su financiamiento, manteniéndose autónomas del Estado y gobiernos de turno, a modo de poder tomar decisiones y tener posturas coherentes frente al Estado sin que influya el factor económico en cada decisión interna. Claros ejemplos de ello son Greenpeace, que no recibe fondos de empresas ni de gobiernos, sólo de individuos, o también REDI que sólo tiene financiamiento de sus asociados.


Pero, ¿qué pasa con las organizaciones que implementan políticas públicas? Son el tipo de organizaciones a las que Pica Contreras se refiere en sus tesis doctoral como las ONG: Organizaciones Netamente Gubernamentales. Aquellas que reciben financiamiento casi al 100% del Estado, sea por prestación de servicios o por subsidios.

Resulta preocupante, debemos decir desde nuestra consultora Pulpu, la cantidad de consultas que hemos recibido el último año de dirigentes de organizaciones sociales que “demandan” un subsidio del gobierno para cumplir con su misión, o que crean fundaciones y otras con el sólo objetivo de implementar programas del Estado y recibir subsidios. Lejos están estas consultas de la ambición de transformación social y cultural que, creemos, es vocación y fundamento de la creación de organizaciones sociales. 

En virtud de ello, proponemos repasar, desde la teoría, qué características debe cumplir una organización social para reconocerse como tal:

En el siguiente cuadro se representan los tres factores fundamentales que determinan a una organización como social (OS) o de la sociedad civil (OSC).

Ser privadasPueden conformarse como fundación o como asociación civil, no se detalla el modelo de toma de decisiones o diversidad de ideologías. Una fundación, por ejemplo, puede tener un estatuto donde el presidente cambia sólo por renuncia o fallecimiento. Las asociaciones civiles deben elegir órganos de gobierno democráticos. Esto es porque, por esencia, son distintas las asociaciones de las fundaciones. En las primeras lo fundamental es el patrimonio puesto a disposición para el cumplimiento de los fines, en las segundas son los socios. Por eso el que instituye una fundación puede reservarse la presidencia. POr su parte, en los estatutos de las Asociaciones se exige que los cargos sean periódicos.Puede estar conformada legalmente y reconocida por el Estado a través de la personería jurídica o ser un grupo de personas que se reúne de manera informal. Hay otras formas legales como cooperativas, mutuales y movimientos sociales.
Sin fines de lucroLa organización no debe distribuir excedentes ni ganancias. No se explicita sobre la posibilidad de que un miembro del órgano de gobierno pueda percibir un ingreso sobre un trabajo realizado en la organización (la Ley argentina permite la posibilidad de que un miembro del consejo cobre por un trabajo, pero no así por su función en el consejo que es ad honorem). Esto no implica que la organización no genere fondos, por el contrario, los fondos que obtenga debe administrarlos en función del objeto social.
No gubernamentalNo puede depender de un organismo del Estado. La ONU detalla que no debiera percibir fondos del gobierno, pero no detalla si puede o no percibir fondos de otros gobiernos u embajadas. No es lo mismo no depender que no recibir fondos públicos en lo absoluto. Es importante, para prevenir las relaciones de dependencia, planificar estratégicamente los recursos económicos de la organización.
Su objeto de fundación es la búsqueda del bien común, hoy vinculada a la defensa y promoción de los derechos humanos.“La búsqueda de solución a los problemas o realidades de la comunidad. Indudablemente, la defensa y promoción de los derechos humanos en el sentido amplio de la palabra es el gran referente: no puede existir una ONG que se desempeñe en contra de los derechos humanos. Las organizaciones privadas que llevan adelante acciones contra los derechos humanos (tales como las organizaciones racistas) no son ONGs en el sentido técnico de la expresión, pues les falta un requisito, el cual es tener por finalidad el bien común.”
Cuadro elaborado por Florencia Todres

Una consulta muy frecuente es si los miembros del Consejo de Administración de una fundación o de la Comisión Directiva de una Asociación Civil pueden percibir sueldos u honorarios por su desempeño. La respuesta hoy es NO. No se pueden percibir sueldos ni honorarios por desempeñar cargos ad honorem en el órgano de gobierno de una organización social. Se pueden cubrir gastos de viáticos o representación, contra rendición de los mismos y acuerdo de todo el órgano de gobierno. Para el caso de contrataciones, podría ser factible sólo si el estatuto no prohibiera dicha situación y únicamente para tareas que no estén relacionadas con las funciones ad honorem que realiza la persona. 

Cabe destacar que hay un proyecto de ley presentado en búsqueda de cambiar esta normativa. Pues el funcionamiento de las organizaciones sociales implica un gran compromiso de sus órganos de gobierno, y ser voluntario o tener un cargo ad honorem pareciera ser un privilegio para las personas que ya tienen sus necesidades básicas cubiertas. Se busca con esta nueva norma que los dirigentes barriales y territoriales puedan, si así lo decide el órgano de gobierno y lo aprobara el órgano administrativo, percibir honorarios por el tiempo dedicado al bien común.

Si llegaste al final de esta nota, esperamos que puedas reflexionar junto a los dirigentes de tu organización, si son netamente gubernamentales o no gubernamentales. Si necesitan ayuda para planificar y diversificar las fuentes de financiamiento de la organización, desde Pulpu los podemos acompañar.

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